Terapia Juvenil
Acompañando su desarrollo emocional
Cuando los adolecentes necesitan ayuda
A lo largo de la infancia y la adolescencia, pueden aparecer situaciones complicadas, en las que los más jóvenes no saben cómo gestionar conflictos, emociones y los cambios que se encuentran en su desarrollo. En numerosas ocasiones, ni los padres ni el entorno cercano encontramos la manera de ayudarles.
Y es normal, porque ¡no nos han enseñado cómo afrontar esta etapa tan complicada de la vida de nuestros hijos!
Algunas señales que pueden indicar que tu hijo/a necesita apoyo psicológico:
- Ansiedad y autolesiones
- Baja autoestima
- Problemas en las relaciones familiares o con sus iguales
- Experiencias traumáticas
- Trastorno conducta alimentaria
- Identidad sexual
- Depresión, aislamiento y tristeza prolongada
Cuando se nos acaban los recursos, la ayuda profesional es clave para que los más jóvenes puedan entender lo que les pasa, expresarlo de forma segura y desarrollar herramientas para gestionarlo.
Dar el primer paso para un cambio positivo
Es normal que tanto madres y padres como adolescentes tengan dudas antes de comenzar un proceso terapéutico:
¿Se sentirá cómodo/a hablando con alguien desconocido?
¿Será útil la terapia?
¿Y si no quiere ir a terapia?
No os preocupéis, nuestros profesionales crearán un espacio seguro, adaptado a sus necesidades, cercano y sin juicios donde podrán expresarse libremente y a su ritmo.
¿Cómo trabajamos con terapia juvenil?
Cada adolescente es único/a. Por eso, el proceso terapéutico se adapta a su forma de ser, su entorno familiar, social y a los objetivos que definamos conjuntamente.
También ofrecemos orientación a las familias para que el acompañamiento pueda continuar desde casa.